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Devocional
“Así que ustedes deben ver que el Señor sabe cómo rescatar de las pruebas a quienes viven en obediencia a Dios, aun mientras mantiene el castigo de los perversos hasta el día del juicio final”
2 Pedro 2:9, (NTV)
Tesoro Bíblico
Permanezcan firmes en la verdad
Después de animarnos a crecer espiritualmente en el capítulo anterior, Pedro ahora nos advierte sobre un peligro que siempre ha enfrentado la Iglesia: las falsas enseñanzas. Comienza diciendo: “Hubo falsos profetas en Israel, tal como habrá falsos maestros entre ustedes.” (2 Pedro 2:1).
Pedro no habla de personas que están fuera de la iglesia, sino de quienes se infiltran entre los creyentes para distorsionar la verdad de Dios. Su enseñanza puede parecer atractiva, pero poco a poco aparta a las personas de Cristo.
Por eso recuerda varios ejemplos del Antiguo Testamento (2 Pedro 2:4-8): los ángeles que se rebelaron, el diluvio en tiempos de Noé y la destrucción de Sodoma y Gomorra. Todos ellos muestran una misma realidad: Dios es justo. Él no pasa por alto el pecado, pero tampoco abandona a quienes permanecen fieles.
Entonces Pedro declara una verdad llena de esperanza: “El Señor sabe cómo rescatar de las pruebas a quienes viven en obediencia a Dios.” (2 Pedro 2:9).
Qué seguridad tan grande. Mientras el mundo cambia y surgen voces que intentan desviar nuestra fe, Dios conoce a los suyos y es poderoso para sostenerlos. Pedro también describe el carácter de los falsos maestros (2 Pedro 2:10-19). Buscan su propio beneficio, viven según sus propios deseos y prometen libertad, cuando en realidad están esclavizados por el pecado. “Cometen adulterio con solo mirar y nunca sacian su deseo por el pecado. Incitan a los inestables a pecar y están bien entrenados en la avaricia. Viven bajo la maldición de Dios.” (2 Pedro 2:14).
El capítulo termina con una advertencia solemne, conocer la verdad trae una gran responsabilidad. No basta con escuchar el evangelio; debemos permanecer en él y vivir conforme a la voluntad de Dios. “Y cuando la gente escapa de la maldad del mundo por medio de conocer a nuestro Señor y Salvador Jesucristo, pero luego se enreda y vuelve a quedar esclavizada por el pecado, termina peor que antes. Les hubiera sido mejor nunca haber conocido el camino a la justicia, en lugar de conocerlo y luego rechazar el mandato que se les dio de vivir una vida santa.” (2 Pedro 2:20-21).
Una fe madura no sigue cualquier voz. Permanece firme en la Palabra, discierne la verdad y confía en que Dios sabe guardar a quienes le pertenecen.
Quien permanece en la verdad de Cristo no será arrastrado por el error del mundo.
Punto de Acción
Permanece cerca de la Palabra. Quien conoce la verdad de Dios puede reconocer el error y caminar con seguridad.
¿Estoy fundamentando mi fe en la Palabra de Dios o solo en opiniones humanas?
¿Tengo discernimiento para reconocer aquello que se aparta del evangelio?
¿Estoy creciendo en el conocimiento de Cristo para no ser fácilmente engañado?
¿Confío en que Dios puede sostenerme en medio de un mundo lleno de confusión?
El Señor te bendiga.