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“Bésame, una y otra vez,
    porque tu amor es más dulce que el vino”

Cantares 1:2, (NTV).

El amor que nace de Dios

Hoy comenzamos el libro de Cantares, un poema que celebra el amor verdadero. A través del diálogo entre el amado y la amada, Dios nos muestra la belleza de un amor sincero, comprometido y lleno de respeto.

Desde los primeros versículos descubrimos que el amor no es presentado como una emoción pasajera, sino como un regalo precioso que debe ser valorado y cuidado.

La joven expresa libremente su admiración por su amado, y él responde valorando su belleza y dignidad. No encontramos un amor basado en el egoísmo o en el interés, sino una relación donde ambos se honran mutuamente.

El verdadero amor no busca solamente recibir; también busca valorar, cuidar y edificar a la otra persona.

Aunque Cantares habla del amor entre un hombre y una mujer, también nos recuerda el amor con el que Dios nos ha amado. Él fue quien diseñó el amor, el matrimonio y las relaciones para reflejar Su propio carácter.

Por eso, antes de aprender a amar a otros, necesitamos comprender cuánto nos ama Dios. Cuando experimentamos Su amor, aprendemos a amar con paciencia, fidelidad, respeto y entrega.

Cantares comienza recordándonos que el amor verdadero siempre tiene su origen en el corazón de Dios.

El amor verdadero nace en Dios y refleja Su carácter en nuestras relaciones.



Solo quien ha sido amado por Dios puede aprender a amar como Dios ama.

  • Agradece a Dios porque Él es el autor del amor.
  • Aprende a valorar y honrar a las personas que Dios ha puesto en tu vida.
  • Permite que el amor de Dios transforme la manera en que amas a los demás.
  • Recuerda que toda relación sana comienza con una relación profunda con el Señor.
  • El Señor te bendiga