Escuchar artículo

0:000:00
Listo para reproducir

“Estoy horrorizado de que ustedes estén apartándose tan pronto de Dios, quien los llamó a sí mismo por medio de la amorosa misericordia de Cristo. Están siguiendo un evangelio diferente, que aparenta ser la Buena Noticia”

Gálatas 1:6, (NTV).

No hay otro evangelio

Gálatas comienza de una manera distinta a muchas de las cartas de Pablo. Después del saludo inicial, rápidamente entra al problema que le preocupa. Las iglesias de Galacia habían recibido el evangelio de Jesucristo. Habían comprendido que la salvación es un regalo de Dios recibido por gracia mediante la fe. Sin embargo, algunos falsos maestros comenzaron a enseñar que la fe en Cristo no era suficiente y que debían añadir otras exigencias para ser aceptados por Dios. Por eso Pablo les escribe con preocupación:
“Están siguiendo un evangelio diferente” v.6.

El problema no era pequeño. Estaban cambiando el corazón mismo del evangelio. Pablo explica que no existe otro evangelio verdadero.

La buena noticia siempre ha sido la misma:
– Jesucristo murió por nuestros pecados.
– Resucitó para darnos vida.
– Nos salva por gracia y no por nuestras obras.

Cuando añadimos requisitos humanos para ganar el favor de Dios, terminamos perdiendo la belleza de la gracia. Pablo recuerda que el mensaje que predica no proviene de hombres, sino de Jesucristo mismo. Su propia vida era una evidencia de ello. Antes perseguía a la iglesia, pero Dios lo transformó completamente por Su gracia. La salvación no depende de lo que hacemos para llegar a Dios. Depende de lo que Dios hizo por nosotros en Cristo.

Gálatas comienza llamándonos a permanecer firmes en el verdadero evangelio y a no permitir que nada reemplace la gracia de Jesús.

La salvación es por gracia mediante la fe en Jesucristo, y no existe otro evangelio.



Cuando entendemos la gracia de Cristo, dejamos de confiar en nuestras obras y comenzamos a descansar en Su obra perfecta.

  • Examina si tu confianza está en Cristo o en tus propios méritos.
  • Agradece diariamente la gracia que Jesús te ha dado.
  • Permanece firme en la verdad del evangelio.
  • Comparte con otros la libertad que hay en Jesús.
  • El Señor te bendiga.