Escuchar artículo

0:000:00
Listo para reproducir

“Pero mi vida no vale nada para mí a menos que la use para terminar la tarea que me asignó el Señor Jesús, la tarea de contarles a otros la Buena Noticia acerca de la maravillosa gracia de Dios”

Hechos 20:24, (NTV)

Vivir con propósito… terminar bien

Hechos 20 nos muestra a Pablo en una etapa madura de su ministerio. Ya no está comenzando… está consolidando, cuidando y despidiéndose. Hay una carga pastoral profunda en sus palabras. Recorre ciudades, fortalece a los discípulos y anima a la iglesia. Pero también sabe que vienen tiempos difíciles. Aun así, su enfoque es claro: terminar la carrera que Dios le encomendó.

Esta es una declaración poderosa: “No considero mi vida valiosa para mí mismo…” No habla de despreciar la vida, sino de entender que el verdadero valor está en vivir para el propósito de Dios. También vemos su corazón:

  • Sirvió con humildad
  • Perseveró en medio de pruebas
  • No dejó de enseñar
  • Anunció todo el consejo de Dios

No acomodó el mensaje. No buscó agradar a todos. Fue fiel a Jesús. Luego, en su encuentro con los líderes, les advierte con amor: cuiden la iglesia, velen, estén atentos. Porque después de su partida vendrían tiempos donde incluso algunos se desviarían.

No basta con empezar bien… hay que permanecer firmes hasta el final. Este capítulo nos confronta: ¿para qué estamos viviendo? ¿qué estamos construyendo? ¿estamos usando nuestra vida para lo que realmente importa?

Una vida con propósito es aquella que se entrega completamente a lo que Dios ha llamado.



Aplicación para hoy:

  • Cuida tu vida espiritual y la de otros.
  • Revisa tu enfoque: ¿estás viviendo con propósito?
  • Sirve a Dios con humildad y fidelidad.
  • Permanece firme, incluso en tiempos difíciles.
  • El Señor te bendiga