Escuchar artículo

0:000:00
Listo para reproducir

“Entonces Pedro, abriendo la boca, dijo: En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas”

Hechos 10:34, (RV60)

Dios se revela a los que le buscan

En Hechos de los Apóstoles 10 vemos una poderosa obra de Dios revelándose a quienes le buscan sinceramente.

Por un lado está Cornelio, un centurión que oraba constantemente, junto con su casa, y que además ayudaba a los necesitados. Su corazón agradó a Dios, y el Señor se le manifestó de manera sobrenatural. Esto nos muestra una verdad clave: Dios se revela a quienes le buscan de corazón.

Al mismo tiempo, vemos a Pedro en Jope, también en oración. Allí Dios le da una visión que transforma su manera de entender el evangelio: ya no es solo para un grupo, sino para todos.

Dios estaba trabajando en ambos lados al mismo tiempo. Preparando a Cornelio para recibir… y a Pedro para obedecer.

Cuando Pedro llega a casa de Cornelio y comparte el mensaje de Jesús, ocurre algo impactante: el Espíritu Santo desciende sobre todos los que escuchaban. Incluso antes del bautismo en agua, Dios confirma que Su gracia no tiene límites.

Los que acompañaban a Pedro quedaron asombrados, porque entendieron que Dios no hace acepción de personas. Lo que parecía imposible, estaba ocurriendo delante de sus ojos.

Este capítulo nos deja verdades profundas:

  • Dios responde a los que le buscan sinceramente
  • Él trabaja en procesos simultáneos, aunque no lo veamos
  • El evangelio es para todos, sin excepción
  • El Espíritu Santo no está limitado por nuestras ideas o estructuras

Dios no solo obra… también se revela a quienes le buscan de verdad y los llena de Su Espíritu.



Hoy puedes: Recordar que Dios también quiere obrar en otros a través de ti

  • Buscar a Dios con sinceridad, no solo de forma superficial
  • Estar abierto a que Dios rompa tus esquemas
  • Obedecer aunque no entiendas todo el proceso
  • El Señor te bendiga