Escuchar artículo

0:000:00
Listo para reproducir

Incluso hicieron más de lo que esperábamos, porque su primer paso fue entregarse ellos mismos al Señor y a nosotros, tal como Dios quería

2 Corintios 8:5, (NTV)

Primero entrégate a Dios

En este capítulo, Pablo habla de unas iglesias que estaban pasando por momentos difíciles, tenían necesidades reales, no les sobraba… pero aun así decidieron dar. Y no solo dieron, dieron con alegría. Eso rompe nuestra forma de pensar, porque muchas veces creemos que primero debemos estar bien para luego dar, primero tener para luego ayudar, primero sentirnos listos para comprometernos. Pero ellos hicieron algo diferente.

Su primer paso no fue dar dinero… fue entregarse a Dios.

Y ahí está la clave de todo el capítulo. Cuando una persona se entrega realmente a Dios:

  • su manera de ver las cosas cambia
  • su corazón cambia
  • sus prioridades cambian

Ya no vive preguntando “¿cuánto tengo que dar?” empieza a vivir diciendo “Señor, todo lo que soy es tuyo” Por eso Pablo también enseña que esto no se trata de obligación, ni de presión, ni de quedar bien con nadie. Se trata de un corazón que ha entendido lo que Dios ha hecho por él.

Más adelante recuerda a Jesús, que siendo rico se hizo pobre por nosotros. Es decir, Dios no nos dio desde lo que le sobraba… se dio completamente. Dios no está buscando lo que tienes… está buscando tu corazón.

Cuando te entregas a Dios… la generosidad ya no es un esfuerzo, es una respuesta.



Hoy no pienses en cuánto puedes dar… piensa en esto:

  • ¿Ya me he entregado realmente a Dios?
  • Entrégale tu tiempo, tu actitud, tu corazón.
  • Entrégale una decisión que estás controlando.
  • Entrégale un área donde estás resistiendo.

El Señor te bendiga.