Escuchar artículo

Devocional
“Porque nadie puede poner un fundamento distinto del que ya tenemos, que es Jesucristo”
1 Corintios 3:11, (NTV)
Tesoro Bíblico
¿Sobre qué estás construyendo tu vida?
En Primera Epístola a los Corintios capítulo 3, Pablo confronta la inmadurez espiritual de la iglesia. Les dice que aún son “niños en Cristo” porque viven en celos, divisiones y comparaciones. Mientras discutían sobre qué líder era mejor, habían perdido de vista lo esencial: el fundamento. En medio de esa corrección, Pablo declara una verdad central: nadie puede poner otro fundamento que no sea Jesucristo.
El problema en Corinto no era actividad, era base. Estaban construyendo, pero no todos estaban edificando correctamente. Pablo explica que cada uno debe mirar cómo sobreedifica, porque la obra será probada. “Pero el día del juicio, el fuego revelará la clase de obra que cada constructor ha hecho. El fuego mostrará si la obra de alguien tiene algún valor”(1 Corintios 3:13). Esto no solo habla de ministerio, sino de vida. Podemos construir carreras, reputación, seguridad financiera o incluso servicio religioso; pero si Cristo no es el fundamento, todo termina siendo frágil.
Hoy vivimos en una cultura que nos impulsa a construir rápido: éxito, estabilidad, imagen. Pero pocas veces se nos pregunta sobre la base. Cuando llegan crisis económicas, familiares, emocionales lo que realmente se revela no es lo que hemos levantado, sino sobre qué lo levantamos. Si Cristo es el fundamento, puede haber pruebas, pero no colapso. La madurez espiritual no se mide por cuánto hacemos, sino por cuán profundamente estamos cimentados en Él.
Punto de Acción
Examina hoy tu fundamento:
- ¿Tu identidad está en Cristo o en tus logros?
- Si has estado construyendo sobre presión, comparación o autosuficiencia, vuelve al fundamento correcto.
- Invierte tiempo en fortalecer tu relación con Jesús: oración, Palabra y llénate de Su Espíritu diariamente.
- No se trata solo de construir mucho, sino de construir bien.
Dios te bendiga